martes, 9 de agosto de 2016

SANTO BAUTISMO


EL BAUTISMO

La entrada de una persona a la comunidad Cristiana Ortodoxa es por triple inmersión, la cual se hace tres veces. Con las aguas del Bautismo, la persona se purifica y también, se sumerge dentro de la muerte de Cristo y resucita con Él, volviendo a nacer como un hombre nuevo.

Los hijos de padres Ortodoxos son bautizados siendo bebés. Son desvestidos y sumergidos totalmente, tres veces dentro de la pila bautismal. Después del Bautismo, se les viste con una blanca vestimenta Bautismal. A los adultos, que son bautizados, se les permite usar traje de baño.

Inmediatamente después del Bautismo, en la misma ceremonia, utilizando un aceite especial llamado CRISMA, la persona es ungida como rey, sacerdote y profeta del Reino de Dios. El sacerdote le unge los ojos, los orificios nasales, la boca, los oídos (todos los sentidos), el corazón, las manos y los pies con las palabras: “El Sello del Don del Espíritu Santo”. Así, la persona entera, cuerpo y alma, se consagra a Dios y se llena con Su Espíritu.

Las personas que han sido bautizadas en otras Iglesias y se convierten a Ortodoxos, son recibidos por Crismación. El Bautismo y la Crismación confieren total pertenencia a la Iglesia Ortodoxa, sin ser necesaria la Confirmación posterior. Por esto, cada Ortodoxo, incluyendo a los bebés y los niños, pueden recibir la Sagrada Comunión.