martes, 30 de agosto de 2016

EL ROSTRO DE CRISTO.

la adoración del rostro de Cristo es parte fundamental de la piedad Cristiana
Cuando entras al Santuario, inmediatamente percibes la presencia maravillosa del Señor, sientes el reflejo de su luz, de su gloria divina, de su amor, de su tierna mirada; vas sintiendo como te sana el alma, el corazón, la mente y el cuerpo.

En la Iglesia Ortodoxa los iconos ocupan un lugar privilegiado en la espiritualidad y también en la Liturgia, poseen no solo un valor pedagogico, sino misterio, son portadores de la gracia divina ya que permiten entrar en comunión con la persona representada en la imagen, el icono es un retrato que hace presente misteriosamente al prototipo.

para los Ortodoxos el icono por excelencia es el Rostro mismo de Cristo. no hecho por mano humana (Acheiropoiete), aparece como una ventana al otro mundo, al reino eterno, a través de El, el ser humano entra en contacto directo con el mundo espiritual.
En esta imagen somos transfigurados, es un retrato del hijo de Dios, cargado de elementos divinos y todo lo que expresa nos hace recordar la existencia de la vida eterna como "vida deificada".

En el santo rostro recibimos un llamado a la renovación del alma y a la contemplación.
En síntesis, el rostro de Cristo es un portal que se abre para que sus hijos contemplen las realidades futuras, por eso en El se irradia la luz divina como signo que nos indica la gloria del reino venidero.