viernes, 27 de febrero de 2015

ayunemos con amor y evitemos la pasión de la carne,  gocemos  en las virtudes del Espíritu, perseverando en ellas con nuestros buenos deseos, a fin de que podamos ser dignos de ver la santa Pasión de Cristo Nuestro Dios y con alegría espiritual celebremos la Santa Pascua de la resurrección gloriosa.

Tu gracia, oh Señor, que es la iluminación de nuestras almas, ha venido sobre nosotros. He aquí el tiempo aceptable; he aquí, ha llegado el tiempo de arrepentimiento. Rechacemos las obras de las tinieblas, revistámonos de las armas de la luz, a fin de que, atravesando el gran océano del ayuno, podamos llegar a la Resurrección al tercer día de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, Él que salva nuestras almas. (Himnos del Oficio de Vísperas)