miércoles, 3 de agosto de 2011

EL MOLEBEN. (rogativa)


Moleben (rogativa).
Es tradición de la Iglesia Ortodoxa,  orar por las necesidades de la Iglesia, por uno de sus miembros (clero), por una Comunidad, por un pueblo o una Nación, por las necesidades colectivas  o  individuales. Este oficio sacramental  se reza proclamado o cantado todos los días, o en días especiales, antes o después de la Liturgia, lo más recomendable es oficiarla después de la Liturgia, se oficia por petición de un necesitado.
¿Qué es el Moleben? Es un breve oficio de fervientes oraciones sobre diversas necesidades cotidianas. Durante la liturgia muchas veces no prestamos atención al contenido de nuestras súplicas diarias por causa de la  profundidad mística de la Liturgia Divina; entonces es cuando surge la necesidad de orar por las necesidades humanas.
Si estamos enfermos, si emprendemos un asunto importante, si nos preparamos para un viaje, si es el día del santo, antes del comienzo del año escolar, o si deseamos agradecer a Dios por algo en particular  o  si tenemos algún tipo de dificultades; para todos estos pedidos existen oraciones especiales del Moleben.
Aparte de estas rogativas particulares hay cantos comunes en el Moleben para todo el pueblo. La iglesia Ortodoxa  tiene una gran cantidad de oraciones, por ejemplo: para bendición del agua y del año nuevo, en tiempos malos y sequía, por los presos de los malos  espíritus, por los que están sometidos al vicio de la droga y del alcohol, etc.
Los oficios solemnes del moleben se celebran el primer domingo del gran ayuno (Gloria de Ortodoxia) y Navidad.
En el Moleben nos dirigimos al Señor Jesucristo, a Su Madre Purísima, a los Santos y el Moleben con cantos de agradecimiento se dirigen a la Santísima Trinidad.
Al encargar un Moleben, entregamos una lista con los nombres para rezar por ellos, durante el oficio, hay casos en que la persona, al encargar el Moleben, no participa del oficio, simplemente, lo deja encargado al sacerdote, dejando la lista de peticiones, el Señor recibe cualquier sacrificio, pero lo más adecuado es la asistencia, rezar junto con el sacerdote.
A veces al Moleben se le agregan los akathistos y cánones. Los sacerdotes frecuentemente, al terminar el oficio por petición, proceden a ungir a los feligreses con aceite bendito y rociarlos con agua bendita.
Según nuestra fe, el Señor nos envía su ayuda muy pronto después del Moleben, de modo que no es necesario malversar este servicio sagrado encargándolo varias veces por la misma petición a excepción que sea por un enfermo o por una promesa.