lunes, 19 de abril de 2010



LAVATORIO DE LOS PIES.

Juan 13. 4-10. Entonces se levanto de la mesa, se quito el manto y se ato una toalla a la cintura. Hecho agua en un resipiente y se puso a lavar los pies de los discipulos, y luego se los secaba con la toalla que se habia atado.

con este hermoso gesto, el Maestro de la vida le brinda una acogida en su reino, a quienes caminan por el mundo predicando el evangelio hasta el fin de los tiempos.