sábado, 23 de agosto de 2008

MÁS QUE UNA REGLA DE ORACION ES UN ESTILO DE VIDA PIADOSA.



En la mañana, al levantarte, eleva tus pensamientos a Dios, persígnate y agradécele el paso de la noche y sus misericordias hacia ti. Pídele que Él dirija tus pensamientos, deseos y sentidos, para que todo lo que digas y hagas sea de su agrado.
Mientras te vistas recuerda que estás ante la presencia de Dios y del Ángel Guardián. Pídele a nuestro Señor Jesucristo que te vista con el ropaje de la salvación.
Esfuérzate aunque sea un cuarto de hora para meditar sobre las verdades de la fe y sobre lo que has leído de provechoso para tu alma.
Ora antes de comer, para que Dios bendiga la comida y la bebida y después de comer agradécele y ruega no perder los bienes espirituales. Es bueno levantarse de la mesa sin haberse saciado totalmente. Ayuna siguiendo el ejemplo de los primeros cristianos, hazlo especialmente el día jueves o viernes.
En los momentos de debilidad no te olvides de 0rar y hacer buenas obras. Todo lo que hagas, que sea en el nombre de Jesús, si quieres tener paz en tu alma, entrégate a Dios de todo corazón; No tendrás tranquilidad espiritual hasta que te pongas en paz con Dios.
Que el Señor Jesucristo sea tu maestro en todo, Constantemente dirige tus pensamientos a Dios y pregúntale cómo hubiera procedido él.
Asiste a la Iglesia frecuentemente. Confiésate y comulga, con los santísimos misterios, en la confesión arrepiéntete sinceramente de todos tus pecados.
Madre liz.